Acerca de
Chilenitos
CHiLenOs eN COmOdOrO R IvAdAvIa
Argentina
Intereses
No lloro por llorar
sino por hallar sosiego, mi llorar es como un ruego
que nadie quiere escuchar, del ver y considerar
la triste calamidad
que vive la humanidad
en toda su longitud;
la escasez de la virtud
es lo que me hace llorar.
Ayer, buscando trabajo, llamé a una puerta de hierro, como si yo fuera un perro
me miran de arriba abajo, con promesas a destajo
me han hecho volver cien veces, como si gusto les diese
al verme solicitar;
muy caro me hacen pagar
el pan que me pertenece.
No demando caridad
ni menos pido un favor, pido con mucho rigor
mi derecho a trabajar;
yo quiero ganar mi pan
mi harina y mi ají picante;
con su sonrisa farsante
me dicen por vez postrera
que al llegar la primavera
puede ser que haya vacante.
Así me pasan los días, uno sobre otro en las mismas, veo que llega cuaresma, una más y otra enseguida;
le ruego a San Jeremías, le prendo vela tras vela, más sordo que la entretela
se burla de mis quebrantos;
si no me conduele el santo, ¿quién quiero que se conduela?
No pierdo las esperanzas
de que esto tenga su arreglo, un día este pobre pueblo
tenga una feliz mudanza:
el toro sólo se amansa
montándolo bien en pelo;
no tengo ningún recelo
de verle la pajarilla
cuando se dé la tortilla
la vuelta que tanto anhelo.
Música
Pablo Neruda
Caballo de los sueños
Innecesario, viéndome en los espejos
con un gusto a semanas, a biógrafos, a papeles, arranco de mi corazón al capitán del infierno, establezco cláusulas indefinidamente tristes.
Vago de un punto a otro, absorbo ilusiones, converso con los sastres en sus nidos:
ellos, a menudo, con voz fatal y fría
cantan y hacen huir los maleficios.
Hay un país extenso en el cielo
con las supersticiosas alfombras del arco iris
y con vegetaciones vesperales:
hacia allí me dirijo, no sin cierta fatiga, pisando una tierra removida de sepulcros un tanto frescos, yo sueño entre esas plantas de legumbre confusa.
Paso entre documentos disfrutados, entre orígenes, vestido como un ser original y abatido:
amo la miel gastada del respeto, el dulce catecismo entre cuyas hojas
duermen violetas envejecidas, desvanecidas, y las escobas, conmovedoras de auxilios, en su apariencia hay, sin duda, pesadumbre y certeza.
Yo destruyo la rosa que silba y la ansiedad raptora:
yo rompo extremos queridos: y aún más, aguardo el tiempo uniforme, sin medidas:
un sabor que tengo en el alma me deprime.
Qué día ha sobrevenido! Qué espesa luz de leche, compacta, digital, me favorece!
He oído relinchar su rojo caballo
desnudo, sin herraduras y radiante.
Atravieso con él sobre las iglesias, galopo los cuarteles desiertos de soldados
y un ejército impuro me persigue.
Sus ojos de eucaliptos roban sombra, su cuerpo de campana galopa y golpea.
Yo necesito un relámpago de fulgor persistente, un deudo festival que asuma mis herencias.
Películas
CHILE, CHILE LINDO
CHILE HERMOSO, SIEMPRE TU ERES PRIMERO
HAY QUE SALIR DE TU TIERRA
Y ESTAR ACÁ EN EL EXTRANJERO
PARA SABER LO QUE SE SIENTE
HABER NACIDO CHILENO
TV
Somos cinco mil aquí.
En esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil.
¿Cuántos somos en total
en las ciudades y en todo el país?
Somos aquí diez mil manos
que siembran y hacen andar las fábricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor, presión moral, terror y locura!
Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.
Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores, uno saltando al vacío, otro golpeándose la cabeza contra el muro, pero todos con la mirada fija de la muerte.
¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo.
¿Es éste el mundo que creaste, Dios mío?
¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?
En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa.
Que lentamente querrá la muerte.
Pero de pronto me golpea la consciencia
y veo esta marea sin latido
y veo el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura.
¿Y Méjico, Cuba, y el mundo?
¡Qué griten esta ignominia!
Somos diez mil manos que no producen.
¿Cuántos somos en toda la patria?
La sangre del Compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente.
Canto, que mal me sales
cuando tengo que cantar espanto.
Espanto como el que vivo, como el que muero, espanto.
De verme entre tantos y tantos momentos del infinito
en que el silencio y el grito son las metas de este canto.
Lo que nunca vi, lo que he sentido y lo que siento
hará brotar el momento....
Libros
VAMOS SACANDO BRILLO A LAS ESPUELAS
ALMIDONANDO PAÑUELOS
QUE LA CUECA ESTA QUE ARDE
EN ESTE, TU SUELO CHILENO.